EL DIVÁN DEL PUMA
LA
MÚSICA Y MIS RECUERDOS: UN VIAJE HACIA MIS 50 AÑOS RADIALES
Escribir es un acto de
libertad, un regalo que me hago a mí mismo. En este camino hacia mis primeros 50
AÑOS EN EL MUNDO DE LA RADIO, he descubierto que cada palabra es un eco de
mis vivencias, una forma de terapia que me permite conectar con mi esencia. La
radio ha sido mi hogar, lo sigue siendo y lo será hasta el final de mi paso
terrenal, un espacio donde he podido expresar mis pensamientos y emociones, y
donde la música se ha convertido en el hilo conductor que une mis recuerdos.
A lo largo de estas
décadas, he tenido el privilegio de ser testigo de cómo la música puede
transformar momentos cotidianos en experiencias inolvidables. DESDE LAS
RISAS COMPARTIDAS EN LOS ESTUDIOS DURANTE LAS TRANSMISIONES EN VIVO HASTA LAS
LÁGRIMAS DERRAMADAS POR HISTORIAS QUE RESONABAN EN MI CORAZÓN, CADA NOTA
MUSICAL EVOCA UN PASAJE DE MI VIDA. Recuerdo esas canciones que sonaban
mientras crecía, aquellas melodías que me acompañaron en mis momentos más
felices y también en los más difíciles. Cada acorde tiene su propia
historia, y cada una de esas historias ha contribuido a formar la persona que
soy hoy.
YO NO
ESCRIBO PARA SER SEGUIDO O APLAUDIDO; LO HAGO PORQUE SIENTO LA NECESIDAD DE
COMPARTIR MI HISTORIA. Mi voz se ha convertido en
un vehículo para conectar con los demás, y a través de mis anécdotas radiales
busco recrear momentos que no solo me han definido, sino que también pueden
resonar en las nuevas generaciones. La radio es un arte efímero; cada
transmisión se desvanece en el aire, pero su impacto puede perdurar en la
memoria colectiva.
A quienes puedan dudar
o criticar, les digo: cada voz cuenta. En un mundo donde a menudo se silencia a
los que tienen algo que decir, quiero alentar a otros a encontrar su propio
camino. EN CADA PROGRAMA QUE HE REALIZADO, HE TRATADO DE DAR ESPACIO A LAS
HISTORIAS DE OTROS, PORQUE CREO FIRMEMENTE QUE TODOS TENEMOS ALGO VALIOSO QUE
APORTAR. Si mis palabras logran tocar el corazón de alguien o inspirar a
una nueva generación de locutores y oyentes, habré cumplido mi propósito.
Así que aquí estoy,
compartiendo mis historias y esperando que resuenen con aquellos dispuestos a
escucharme o leerme. EN ESTE VIAJE HACIA MIS 50 AÑOS EN EL MUNDO MÁGICO DE
LA RADIO, CELEBRO NO SOLO LA MÚSICA Y LAS ANÉCDOTAS, SINO TAMBIÉN LA CONEXIÓN
HUMANA QUE SE FORJA A TRAVÉS DEL SONIDO. La radio es más que una profesión;
es una pasión y un compromiso con aquellos que buscan compañía y comprensión en
las ondas.
Mientras me acerco a
esta importante marca personal y profesional, miro hacia atrás con gratitud por
todas las experiencias vividas y hacia adelante con esperanza por lo que está
por venir. LA MÚSICA SEGUIRÁ SIENDO MI COMPAÑERA CONSTANTE, GUIANDO CADA
PASO DE ESTE MARAVILLOSO VIAJE.
Agradezco a las
personas que han sido parte de este viaje: compañeros, oyentes y aquellos que
han compartido sus historias conmigo. Cada uno ha contribuido a
enriquecer mi experiencia y me ha enseñado que la verdadera esencia de la radio
radica en la conexión humana.
Al mismo tiempo, miro
hacia adelante con esperanza por lo que está por venir. Este nuevo capítulo
promete ser tan emocionante como los anteriores. Estoy ansioso por descubrir
nuevas voces, explorar nuevos géneros musicales y seguir compartiendo relatos que
inspiren y emocionen. LA RADIO ES UN UNIVERSO EN CONSTANTE EVOLUCIÓN, Y ME
EMOCIONA PENSAR EN LAS POSIBILIDADES QUE AÚN ESTÁN POR DESARROLLARSE.
Así que celebro no solo
mis 50 años en este apasionante mundo, sino también el futuro lleno de
oportunidades para seguir aprendiendo, creciendo y conectando con más personas
a través del poder de la música y la palabra, nada más hasta nuestra próxima
entrega. (Puma)